¿Es lo mismo «basado en hechos reales» que «inspirado en una historia real»?

En la industria del cine, las películas y documentales que comienzan con la cartela «basado en hechos reales» siempre logran captar la atención del público.

Cartel del documental «Supergarcía» sobre la vida y obra del afamado locutor de radio José María García, en el que Visual Inlaw participó.

Películas biográficas, documentales de crímenes reales y producciones similares tienen el poder de sumergir al espectador en ellos.

Sin embargo, dada la complejidad jurídica que entraña tratar estos temas, detrás de cada película o documental hay un equipo de abogados especializados en derecho del entretenimiento y propiedad intelectual que trabaja para garantizar que se cumplan todos los requisitos legales y evitar posibles demandas.

En este artículo, desde Visual Inlaw queremos arrojar un poco de luz sobre estas obras «basadas en hechos reales» e «inspiradas en historias reales», explorando sus diferencias y la labor jurídica que cada una de ellas conlleva.

Basado en hechos reales

Cuando se dice de una película que está «basada en hechos reales» hay que entender que la trama y los personajes derivan directamente de eventos y personas que ocurrieron en la vida real.

Por tanto, la película será una representación bastante precisa de lo que realmente sucedió. Aunque es posible que se hayan tomado algunas licencias artísticas para hacer más entretenida la historia.

Inspirado en una historia real

Por otro lado, una película «inspirada en una historia real«, significa que sólo algunos de los personajes, eventos o tramas se basan en hechos reales. En otras palabras, la película es menos fiel a la historia real, y se habrán tomado mayores licencias artísticas.

En resumen, «basado en hechos reales» sugiere que la película es más precisa y fiel a la realidad, mientras que «inspirado en una historia real» sugiere que la película sólo toma determinados aspectos de eventos o temas reales para construir una historia que se aleja de la realidad.

Un ejemplo, es la serie «Reyes de la noche» que, aunque se inspira en en la histórica rivalidad entre las dos principales figuras del periodismo deportivo en España, como eran José María García y Ramón de la Morena, la productora manifiesta que es una obra de ficción y, como tal, sus personajes y tramas no responden a la realidad, por lo que no persiguen identificar a ninguna persona ni recrear fidedignamente hechos concretos en los que se pueda inspirar. Las historias y sus protagonistas son fruto de la invención de sus creadores.

¿En qué influye un caso u otro para la labor de un abogado audiovisual?

Cuando una obra se basa en hechos reales, los derechos de propiedad intelectual e imagen deben ser gestionados por un abogado especializado en derecho audiovisual. Si una película es «basada en hechos reales«, es necesario que se gestionen los derechos de las personas involucradas en la historia, por poder afectar directamente a sus derechos a la intimidad, privacidad, propia imagen e incluso honor.

Producción del documental Supergarcía
Imagen durante la producción del documental «Supergarcía», producido por Dadá Films

Por otro lado, cuando una película es «inspirada en una historia real«, el trabajo legal es diferente, pero no menos importante. Dado que en este caso la obra se mueve en una zona más gris, el equipo legal debe realizar una ardua labor de «clearance» a fin de evitar reclamaciones de terceros y asegurar que no que no se infrinjan derechos de autor, intimidad, privacidad, propia imagen u honor.

En Visual Inlaw nuestro equipo de abogados especializados en derecho audiovisual gestionamos todos los aspectos legales relacionados con la producción audiovisual y contamos con amplia experiencia en la gestión de proyectos audiovisuales desde fases tempranas de su desarrollo, hasta su exhibición, pasando por la producción y financiación.

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